Síndrome de Noé

Es una patología que lleva a acumular en casa un número desmesurado de animales de compañía a los que no se da una siquiera atención no ya adecuada, sino incluso mínima: ni alimentación, ni agua, ni alojamiento, ni atención veterinaria, ni condiciones higiénicas. El enfermo no reconoce que sus animales están mal incluso ante niveles críticos y evidentes de desnutrición, deshidratación, infestación parasitaria, proliferación de enfermedades, ataques entre los animales, canibalismo y cría incontrolada, todo ello en un espacio lleno de cosas, orinas y heces.

Gossip (Chismorreos)

El chismorreo es una herramienta social que todo el mundo practica. Mal visto por todos incluso por los mismos que lo inyectan en la sociedad, Sin embargo, una Universidad Americana -como siempre- a publicado un estudio que defiende lo contrario “patológicamente ayuda a mantener el orden social”. Como el infierno y el cielo, se divide en dos tipos: El bueno y el malo.

Cotilleo prosocial,  que NO consiste en extender rumores, sino en “prevenir a los demás contra personas deshonestas”. Se realizo un estudio,  en el que 51 individuos observaban un juego. Cunado varios participantes hacían trampas, su ritmo cardiaco se aceleraba. . En cambio, cuando podían alertar sobre los tramposos se calmaban. Hablar de ello les devolvía la tranquilidad.

Según se señala “difundir lo que pensamos del comportamiento de un famoso es una manera de mostrar tus principios morales”. Otra conclusión que explica el éxito de la prensa rosa, es que nos gusta tanto cotillear que estamos dispuesto a pagar por ello. En una de las pruebas los voluntarios podían delatar a los tramposos si renunciaban a parte de su paga. La mayoría escogió hacerlo.

Evidentemente el cotilleo malicioso existe, la gente expande rumores para vengarse o para medrar. aunque el estudio prueba que el cotilleo también cumple con una importante función social: la de proteger al débil. Si se habla mucho de ti, es más fácil que los demás sepan cuando necesitas ayuda.

En todo caso, el presente texto es pá repensar, si bien, ¿Es opcional cotillear? ¿Podemos abstenernos de cotillear?…