Realidad

Hoy,  me he dado cuenta que la técnica es bien sencilla: primero, hacernos creer que no somos nada, que no valemos nada, que no llegaremos a nada, que no cambiaremos nada, que no influiremos en nada, que no comenzaremos nada, que no terminaremos nada. Después, sembrar la certeza de que las únicas soluciones posibles a nuestra falta de todo y nuestro exceso de nada están en sus manos. Finalmente, tirarnos migas de pan duro a las que nos lanzaremos con extrema necesidad e impotencia, compitiendo entre nosotros, destrozándonos, pisándonos en nombre de la supervivencia.

No nos están ganando ellos. Estamos dejándonos ganar nosotros al creer en sus palabras.

(By Franborg)